Hacían lo mismo, o cosas distintas de forma parecida. El buscaba formas de expresarse y rebelarse transitando las calles de Internet; escritos por aquí, ilustraciones por allá, satisfacción de curiosidad, ansia de intelecto redituable. Ella hallaba formas de conectarse y renovarse caminando por las estrellas de la Noche; edificios por aquí, estudio de radio por allá, agotamiento de curiosidad, ansia de intelecto inflamable. Disfrutaban de los mismos colores, melodías, y caricias. Se despertaban a la misma hora, sus humores en sintonía. Ambos deseaban un mundo mejor, y que un mejor mundo los deseara. Calcadas eran sus sienes al sonreír; trazadas por el mismo caudal las sendas de sus lágrimas. "El le ofreció el mundo - Ella dijo tener el suyo propio." Por desgracia sus tiempos y necesidades, eran por reloj y agenda, incompatibles. Y pasados los desencuentros tras un indescriptible hiato disfrazado de duelo, en plena era digital, volver...