Ahí está otra vez la pulsión de sentirse necesitado, que no aporta nada a la vida, ni al progreso, ni a la Senda ni a la aventura. Una fantasía más que se disuelve en las aguas de lo mundano. O son acaso semillas a las que les falta madurar...? Por qué la impaciencia, habiendo tanto por refinar y priorizar? Por qué la obsesión con la desconexión, existiendo tantas conexiones? Qué clase de ego se siente mancillado ante la más básica de las indiferencias? Qué es la ausencia de alguien a quien le da lo mismo mi ausencia? Por qué me causa tanta molestia y perturba mi equilibrio? Qué tanto valor hay en resentir el libre albedrío de los demás, de menester presencia para hacer valer el libre albedrío de uno? Quedan cosas por hacer y tantas otras por emprender. Eso es todo lo que debería importar. Las oportunidades se multiplican, las ofertas y el trabajo se amplían. El departamento está tornándose Fortaleza y va camino al progreso. Las velas están izadas, y el viento sopla consistentemente a ...
que se va haciendo al andar.