Hiriendo a través de mordidas mal cerradas, goteando lentamente con el paso del tiempo, latiendo con inquietud en cada rosa de tu cuerpo. No busqués explicaciones a algo que vos y yo conocemos, y que a falta de mejor palabra, ambos definimos como veneno.
Verte desnuda siempre y cuando lo desee, darte placer siempre y cuando lo merezcas, y jadear a la luz de tu Cuarto Creciente, hundiendo las fauces en la laguna de tus pliegues, son con vos mis únicas intenciones .