Abismales que tus miedos no confiesan ni mis valentías acallan. Crueles en el cielo color púrpura que anhela ser sólo rojo, sin azules. Ridículas en la calidez de las manos tibias que se extingue con las palabras frías. Inexplicables en un océano de dudas encerrado en un dedal.
que se va haciendo al andar.