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Mostrando entradas de abril, 2012

[H]eight

T.Inoue - "REAL"; Ch.15, Pg. 4

[H]ands Together

T. Ohba/ T. Obata - "Bakuman"; Ch.47, Pag 1. Tal vez, esperar demasiado de los demás no solucione nada. Hay que seguir adelante. Ganar es mejor que perder, pero perder y aprender a mejorar es mejor que darse por vencido.

[H]ace Tiempo - Surrender...

Están allí, latiendo bajo tu piel, como venas. Están aquí, como una bocanada de humo, invadiendo mis pulmones. En el reflejo de la reflexión de una mirada perdida en el vacío momentáneo del pensamiento entre la agonía de una palabra y el nacimiento de otra, intermitentes palpitantes, allí están. Lo has experimentado antes, a través de estadios anteriores: en el súbito temblor inexplicable; en la ansiosa experimentación; al borde de ese vértigo que es prohibición y deseo… como sustantivo y calificativo, allí se encuentra. Escucha su voz, en el silencio artificial. Percibe su aliento, en el refugio de tu boca abierta. siente su voluntad, bajo el esqueleto de tus latidos. Advierte, pero no luches. Es inútil. Como la copa imposible de beberse de las leyendas, es algo que nos supera. Deja a esa sensación invadirte, poseerte, ultrajarte, disfrutarte. Como un impulso primario, su premisa es acaparar sin razones. Recorrer toda consciencia con voraz apetito y un...

[H]eartbeat

-AUDIO- Con la luz crepuscular colándose por la ventana entreabierta se mecen las cortinas de densa y púrpura seda con los caprichos del viento. Las sombras de gélido azul se acurrucan en los rincones para no interrumpir el cortejo de los cuerpos desnudos en la cama satinada con claroscuros. Rojos y calor emanan de ambas figuras comiéndose una a otra sus mutuas anatomías, desatan en su furia todos los lazos de la cortesía y faltándose el respeto se entregan al hambre, la sed, y el sexo. Un coliseo de proporciones apacibles, en donde la lengua hiere más que el recuerdo, y en donde el olvido se mide en orgasmos. Una batalla sin vencedores, sí vencidos que nada dan y todo entregan, fingiendo expectativa. Las fragancias de la dulzura, la obscenidad de los sentidos plenos de sabores adictivos, como la sal de las pieles animales, tan ácida en sus fluidos, en el sudor de tu femineidad, en el semen de mi hombría. Matar de placer, o morir de dese...