Han ocurrido saltos cuánticos a través de ventanas de oportunidad. Se termina el año, dicen, pero vos sentís que acaba de empezar. Todos jadean, roncan o sudan a la hora que vos te levantás. Tu enfoque te deja ver una sola realidad: aquella que vos, en tu mente, te fabricás. Donde antes veías la lluvia caer sentís que tus ramas volvieron a crecer. Estás en un ritmo que distorsiona la forma en que los demás usan tu tiempo. Estás haciendo las paces con las fantasías y sueños de tu niñez. Y por eso te sentís capaz de vivirlo todo.
que se va haciendo al andar.