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Años

Llevó casi sesenta horas. Las primeras, de bocetos y adivinanzas,  iban yéndose, garabato a garabato. Como hojas cortadas siguieron pasando horas tatuadas de ansiedad y vacío. Pero el tiempo pareció detenerse en el pánico de los trazos inconexos que siguieron a las horas más negras de esos instantes que parecieron años. Lloró la angustia a través de mis ojos, como llora El Lobo a través de La Luna. Sentí el deseo de abandonarlo todo... ...y el lápiz en mi mano volvió a vivir. Y la marcha de horas consiguió reanudarse. El tiempo dirá, estaciones más adelante, si esta fue otra red para capturarme  donde pertenezco o si valió la pena dejar todo atrás... empezar de nuevo.

Pétalos

El reloj volvió a marchar una vez más desde el momento en que volvimos a encontrarnos. Pensé que no quedaba más nada, hasta que sentí el pecho inflamarse  al leerte una vez más... Y una vez más, surgió la necesidad de hacer de cuenta que el tiempo no había pasado. De saberte ahí, como si hubiésemos esperado todo este tiempo para volver a hablarnos. Recordar el perfume en una carta, exactamente igual que hace diez años... Esta vez, sin tristezas, ni llanto, sólo el ferviente anhelo de  seguir el ovillo de hilo plateado. Rosas blancas, flores de cerezo... heridas que son anécdotas, acariciando sus pétalos el viento. Mentes inquietas, dedos ávidos, que coexisten a lo lejos en el mismo espacio... tejiendo nuevas ilusiones que a los corazones den abrigo. Y en el silencio de la noche, sentir otra vez, este vacío rebosante de palabras sin decir, deseándolo una vez más, todo. Gracias por volver. Gracias por devolverme. 

Reboot or Rebirth

La historia, vencedores o no, siempre se escribe. He pasado mis días a la sombra de mis aspiraciones, para conocer las extensiones de mi Abismo. He cerrado las puertas y caído en lo profundo para recordarme la auto impuesta adversidad. He decidido recordar a traves de este medio lo que ocurre con el día que vivo, sin subjetivismos ni emociones nubladas. Creo saber lo que busco en mi definición de felicidad. Y creo saber cuál es el camino. Buscaré en estas hojas y palabras la manera de recordarme el valor del coraje.

Corazón mudo

Nadie lo mató, pero muchos lo inclinaron a morir. Se lo recordaba inteligente, jetón y buena onda. Se desangró, lentamente. Se lo tenía presente para lo superfluo, y de él prescindían para lo imprescindible. Tenía todo el aspecto de una puñalada. Alguien lo abandonó, sin explicaciones.  Y se entregó entonces, bajo la forma del abandono, a los brazos del Caos. Profunda, roja, manchada toda la ropa. Alguien le robó y huyó, sin mediar palabras. Y decidió entonces, dejar de memorizar cada palabra dicha. La garganta muda, la boca entreabierta, la fente arrugada. Alguien más lo utilizó cuando lo creía conveniente. Y resolvió entonces, salirse de la caja de herramientas. El corazón se rompió, más allá de las heridas.

Impulsos

Hay sonidos que desencadenan emociones; hay recuerdos  cuyo sabor es siempre agridulce; hay situaciones en que ya nada es para siempre. Esos son los momentos en que siento el cuerpo como una coraza abierta de par en par, y hueca, ayuna de alma, carente de contenidos. Solo recuerdos de situaciones y sonidos agridulces, como las emociones, para siempre.

Verdadera conciencia del Yo

Me descubro detrás de las apariencias albergando sentimientos de la adolescencia. Las facciones del pasado, que han también madurado, muestras quizás, a otra persona que ciertos arrebatos no abandona. En la punta de la lengua siempre una arenga, en cada pensamiento enjaezado un sentimiento; tan igual, y equidistante a quien jamás valoré bastante.

Sumamente

A gotas de una canilla mal cerrada se asemejan los pensamientos en la mente: sonidos producto del descuido, la omisión, la negligencia, o el hastío. Repaso una y otra vez, para mis adentros la fórmula que me conduce a los errores. Y como sombra de un arrepentimiento se siente el pesar en el sabor del paladar. Tengo la sensación de estar gritando mientras me rodea una habitación sorda: a través de las ventanas se ve transcurrir la mediocre vida de quienes están afuera. Y desde aquí parecen tan risueños y conformistas, casi intuyendo que los une la ignorancia colectiva, como quienes leen la palma de la mano en las ferias y en lugar de farsantes, se apodan estudiantes de hechicería. El Sol sale para todos, y todo sentir, es circular... sin embargo son momentos sumamente fatales los de ver la gente alimentar perros desdentados, y pensarlo tan fuerte que se lee en todo el cuerpo. Tal vez sólo pueda verse desde acá, y por ello me harté de estar en este sitio donde...