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[H]ueco descargo

Vos te preocupás por el de los demás en tanto y en cuanto eso no te prive de ocuparte del tuyo.

Vos lo permeás de ansiedad y miedo como si lo cubrieras de cuidado y regocijo.

Vos lo defendés de terceros agresores, pero no lo ponés a salvo de vos mismo, su peor enemigo de todos.

 Vos te encargás de satisfacer sus necesidades sin reparar en los riesgos de convertirlo en un inadaptado caprichoso.

...y a sabiendas de todo esto, decidís desoír toda advertencia temprana hasta que termina siendo demasiado tarde y aparece alguien más a quien culpar de tu erróneo accionar.

Tomar el ombligo como epicentro de todos los problemas es una mecánica inútil en cualquier relación interpersonal.

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[H]oy, voy

Advertencia: Prosa explícita. Voy a seducirte con sólo una mirada. Voy a engañarte usando sólo un beso. Voy a desnudarte tan sólo rompiéndote la ropa. Voy a humedecer mi verga tan sólo usando tu saliva. Voy a asaltarte muy duro con sólo aferrarme a tus manos. Voy a provocarte orgasmos sólo con la tempestad de mi hombría. Voy a nublar tus sensaciones tan sólo eyaculándote vigoroso. Voy a hacerte arder un Infierno de lujuria, tan sólo, amándote con gozo.

Impulsos

Hay sonidos que desencadenan emociones; hay recuerdos  cuyo sabor es siempre agridulce; hay situaciones en que ya nada es para siempre. Esos son los momentos en que siento el cuerpo como una coraza abierta de par en par, y hueca, ayuna de alma, carente de contenidos. Solo recuerdos de situaciones y sonidos agridulces, como las emociones, para siempre.

Unica intención

Sólo deseamos comunicarnos. Conocer al otro, para conocernos nosotros. A veces, tan poco cuesta tanto. Ser honestos tampoco cuesta tanto. Sólo deseamos conocernos. Comunicarnos con el otro para comunicarnos con nosotros.