Está tan demostrado por la Historia como grabado a fuego en nuestros genes. La estadística es en este caso irrefutable. Una proyección de vida poco y nada cambia, cuando corre para todos idéntica cuenta regresiva. Antes interno capricho, testarudez y perfidia que afecto y cariño expresados de la boca para afuera. Llegamos solos y solos al cajón nos vamos desde que al despertar marcha el tiempo sin detenerse. En tan pocos alientos y en tan feroz carrera a ciegas buscar una simbiosis es, siendo benévolos, una tarea incompleta. Vencerán la rutina, la comodidad y el miedo al abandono como únicos cimientos en una relación longeva. Si fuese de otra forma, los números y su verdad no serían tan brutales. Eso es lo que se ve, lo que no puede negarse, lo que escrito está: Eso es lo que es. Nos guste o no.